2021

Edición 2021 Abades Stone Race

Salvador Olivas y Nuria Orta fueron los vencedores de una prueba que lograron completar más de medio millar de corredores de los 750 que tomaron la salida. El primer clasificado de la categoría masculina concluyó la carrera en tres horas y algo más de 19 minutos, mientras que la ganadora femenina lo hizo en cuatro horas y media. La llegada fue solemne para ambos. La fiesta de la que ya disfrutaban todos los senderistas que habían recorrido los diez kilómetros o aquellos que habían culminado el recorrido ‘light’ de la Stone Race detuvieron el refrigerio y la cerveza para romper a aplaudir a los vencedores. La vencedora femenina, de Alicante, tuvo sus palmas, pero la ovación cerrada se la llevó Salvador Olivas, atleta local que en el día anterior se había quedado segundo en la subida vertical de medio kilómetro por el Paso de la Burra.

Ambos supieron qué había que hacer bien y lo que era diferencial sobre el terreno húmedo de la sierra lojeña. En las subidas mantuvieron el tipo, pero en las bajadas, en las que había que conocer muy bien por donde se pisaba, lograron distanciarse del resto de corredores. Salvador Olivas comentó nada más llegar a la línea de meta que, a pesar de que había disfrutado la prueba, había sido «muy difícil de correr, muy resbaladiza y técnica», algo que no le impidió distanciarse de todos los adversarios en el último descenso, antes de que se iniciara la recta final de la carrera, ya sobre el asfalto de Loja. La carrera, ya de por sí exigente, lo fue aún más ya que la piedra caliza de la sierra, que agarra bastante cuando está seca, se convierte automáticamente en una pista deslizante cuando caen unas gotas, por lo que salirse de la trazada marcada por la organización en algún momento podría suponer no continuar. «He ido controlando. En la subida había que mantener la cabeza fría y en las bajadas me la he jugado porque sabía que era muy complicado», relató Olivas sobre la prueba.

La organización del evento, a cargo de Mala Cara Running en colaboración con el Ayuntamiento de Loja, expresó a IDEAL su satisfacción por el desarrollo de la misma. Los cambios en el recorrido, que fueron mínimos y afectaron sobre todo a la ruta a cubrir por los senderistas, «era algo que teníamos previsto, porque sabíamos que podía llover aunque no sabíamos la intensidad». Antonio García, presidente del club Mala Cara Running, no escondió ayer su «alegría» en lo que consideró un paso más «hacia la ansiedad normalidad». «Las sensaciones son muy buenas y positivas porque la sierra, a pesar de la lluvia, ha chupado bien el agua y aunque esta piedra no permite relajarte en ningún momento los corredores se lo han encontrado mejor de lo que esperaban», resumió.

Fuente: ideal.es